Estructura y dinamica de los ecosistemas.
• La estratificacion del ecosistema
Puede ser espacial (vertical u horizontal), y tambien puede ser temporal (periodicidad).
Estratificacion vertical
Ecosistemas terrestres viene determinada por las formas biologicas de los vegetales.
Ecosistemas acuaticos por la luz y la temperatura.
Cada estrato constituye un microhabitat.
En los bosques se pueden distinguir siete estratos:
• Arboreo o arborescente. Lo forman los arboles.
• Arbustivo. Lo forman los arbustos y los matorrales altos.
• Sufruticoso. Matorrales bajos.
• Herbaceo. Plantas que no supera los 30 cm de altura.
• Muscinal o rasaante. Ciptogamas (hongos, musgos, liquenes).
• Subterraneo o hipogeo. Suelo de los bosques.
• Epifitico. Vegetales que viven sobre otros vegetales.
Estratificacion horizontal
Se debe a la existencia de distintos tipos de vegetacion desde el centro hasta los limites del ecosistema. Estas variaciones se deben al clima y factores locales del sustrato.
Zonas de transicion se las llama ecotonos.
Se suele llamar efecto margen a la diversidad de especies de un ecotono.
Estratificacion temporal: periodicidad
Engloba todos los cambios recurrentes regulares (ritmos) que se producen en las comunidades en relacion con el ti
DINÁMICA DE POBLACIONES:
Curvas del Crecimiento
Comparación entre el crecimiento lineal (rojo), crecimiento potencial (azul) y crecimiento exponencial (verde)
El término crecimiento exponencial se aplica generalmente a una magnitud M tal que su variación en el tiempo es proporcional a su valor, lo cual implica que crece muy rápidamente en el tiempo de acuerdo con la ecuación:
Donde:
Mt es valor de la magnitud en el instante t > 0;
M0 es el valor inicial de la variable, valor en t = 0, cuando empezamos a medirla;
r es la llamada tasa de crecimiento instantánea, tasa media de crecimiento durante el lapso transcurrido entre t = 0 y t > 0;
e = 2,718281828459...
El nombre naturalmente se refiere al crecimiento de una función exponencial de la forma y = ax con r = ln(a). Se puede ilustrar el crecimiento exponencial tomando en la última ecuación a = 2 y x un valor entero. Por ejemplo si x = 4, y es y = 2x2x2x2 = 16. Si x = 10 entonces y = 1024. Y así sucesivamente.
Tasa de natalidad:
18,37 nacimientos/1.000 habitantes (2008 est.)
Año
Tasa de natalidad Posición Cambio Porcentual Fecha de la Información
2003 23,19 94 2003 est.
2004 19,03 109 -17,94 % 2004 est.
2005 19,03 110 0,00 % 2005 est.
2006 18,79 113 -1,26 % 2006 est.
2007 18,56 111 -1,22 % 2007 est.
2008 18,37 113 -1,02 % 2008 est.
Definición: Esta variable da el número promedio anual de nacimientos durante un año por cada 1000 habitantes, también conocida como tasa bruta de natalidad. La tasa de natalidad suele ser el factor decisivo para determinar la tasa de crecimiento de la población. Depende tanto del nivel de fertilidad y de la estructura por edades de la población.
Mortalidad
Mortalidad: es la cantidad de defunciones habidas por cada 1000 habitantes en un período determinado (1 año)
El índice de mortalidad de la población ha seguido históricamente una evolución muy desigual. En la época antigua y medieval era muy elevado debido a la desnutrición originada por la deficiente explotación agrícola, la insuficiencia de los medios de transporte y la profusión de epidemias. Moderadamente, la mortalidad ha bajado en la mayoría de los países gracias al progreso de la ciencia médica y al desarrollo de la producción de alimentos, sobre todo en occidente, incluso en los países subdesarrollados.
Dispersión
Ligado al índice anterior este es fundamental, incluso más importante que las condiciones físico-naturales del lugar. Esto es representativo, porque en lugares como Teacalco, Nativitas y Tepetitla los centros poblados han crecido a las zonas altas con pendientes mayores a los 25 grados y no ha sido una limitante a este fenómeno; debido a otros factores que privilegian el uso y aprovechamiento agrícola del suelo en zonas bajas. Sin embargo, la intensidad con que los habitantes se alejan del centro de población se convierte en un problema importante por la accesibilidad de los servicios y porque podría ser mucho más costoso al gobierno municipal –por citar un ejemplo-, gastar en la entrega de una casa lujosa a esos habitantes en el lugar más exclusivo del centro de población, que optar por la dotación de servicios hasta esa zona lejana.
Aunque existen teorías y modelos entorno a la estructura urbana como la teoría de las zonas concéntricas, de los sectores radiales y de núcleos múltiples; sólo pasan a ser referentes en esta investigación, porque se enfocó la problemática desde otra perspectiva; sin embargo lo que no se puede dejar de reconocer, es que la autoridad municipal debe considerar en el modelo que el proceso histórico particular del centro particular es importante en la configuración urbana.
INTERACCIÒN BIOLOGICA
Interacción biológica es la que se da entre un organismo y los otros de su ecosistema. En un ecosistema no existen organismos viviendo totalmente aislados de su entorno. Éstos son parte del medio ambiente, rico en elementos no vivos —materia inorgánica— y en otros organismos de la misma o de otras especies, con los cuales forman una interacción. Las relaciones entre las especies pueden ser muy diversas, y varían desde una especie que se alimenta de otra ( relación), hasta la de ambas especies viviendo en un beneficio mutuo (mutualismo).1
DEPREDACIÒN
En Ecología (Biología) la depredación es un tipo de relación interespecífica que consiste en la caza y muerte que sufren algunas especies (presa), por parte de otros que se los comen llamados depredadores o predadores.
La depredación ocupa un rol importante en la selección natural.
Un mismo individuo puede ser depredador de unos seres y presa de otros.
En la depredación hay una especie perjudicada que es la presa y otra que es la beneficiada que es el depredador, pasando la energía en el sentido presa a depredador. Hay que resaltar que tanto los depredadores controlan el número de individuos que componen la especie presa, como las presas controlan al número de predadores, ejemplo: el león y la cebra.
Otro ejemplo de esta relación muy especial entre los depredadores y el ecosistema, es que al controlar el número de especies pueden protegerlo de sacarlo de balance ya que si una especie se reprodujera sin control podría acabar con el balance de este ecosistema y posteriormente transformarlo, un ejemplo: El águila y la serpiente se alimentan de ratones, éstos a su vez se alimentan de determinados tipos de plantas, si uno de los depredadores se extinguiera el otro no podría disminuir la población de roedores y esto disminuiría la población de plantas.
Una forma particular de depredación la constituye el parasitismo, en que un organismo se alimenta de otro con el cual desarrolla un vínculo muy fuerte. Un parásito suele iniciar dicha relación con un único organismo huésped en su vida, o bien con unos pocos.
MUTUALISMO
Mutualismo es una interacción biológica entre individuos de diferentes especies, en donde ambos se benefician y mejoran su aptitud biológica. Las acciones similares que ocurren entre miembros de la misma especie se llaman cooperación. El mutualismo se diferencia de otras interacciones en las que una especie se beneficia a costas de otra; éstos son los casos de explotación, tales como parasitismo, depredación, etc.
La simbiosis puede ser un tipo particular de mutualismo de carácter íntimo, en que una de las partes (o ambas) es estrictamente dependiente de la otra. Otros tipos de simbiosis incluyen casos de parasitismo o de comensalismo.
Las relaciones mutualistas juegan un papel fundamental en ecología y en biología evolutiva. Por ejemplo las micorrizas son esenciales para el 70% de las plantas terrestres. Otro papel importante de los mutualismos está en el incremento de la biodiversidad, ejemplificado por las interacciones entre polinizadores y las flores de plantas angiospermas. La coevolución entre angiospermas e insectos ha acarreado una gran proliferación de ambos tipos de organismos.1 Infortunadamente el mutualismo no ha recibido tanta atención como otras interacciones tales como predación y parasitismo; su importancia es igual o mayor a éstas.2 3
En los procesos de mutualismo es importante determinar el grado de beneficio de aptitud, lo cual no es fácil, especialmente cuando las interacciones no son sólo entre dos especies sino que una especie puede recibir beneficios de numerosas otras especies. Tal es el caso de muchos sistemas de polinización en los que una especie de planta es polinizada por varios polinizadores diferentes y éstos a su vez visitan o son mutualistas con una variedad de plantas. Por lo tanto es preferible categorizar a los mutualismos según el grado de vínculo de la asociación que puede ir desde obligada (de dependencia) a facultativa (no imprescindible). También la dependencia puede ser mutua o sólo de un lado (por ejemplo un polinizador especializado en una sola clase de flor mientras ésta recibe los beneficios de más de un polinizador).4
Un ejemplo de mutualismo obligado son los endosimbiontes bacterianos de los insectos que tienen una relación muy íntima que data de millones de años. Los insectos no pueden sobrevivir sin sus simbiontes. Tal es el caso del pulgón (Acyrthosiphon pisum) y su endosimbionte, la bacteria Buchnera5.
PARASITISMO
El parasitismo es una interacción biológica entre organismos de diferentes especies, en la que uno de los organismos (el parásito) consigue la mayor parte del beneficio de una relación estrecha con otro, el huésped u hospedador. El parasitismo puede ser considerado un caso particular de predación o, para usar un término menos equívoco, de consumo. Los parásitos que viven dentro del huésped u organismo hospedador se llaman endoparásitos y aquellos que viven fuera, reciben el nombre de ectoparásitos. Un parásito que mata al organismo donde se hospeda es llamado parasitoide. Algunos parásitos son parásitos sociales, obteniendo ventaja de interacciones con miembros de una especie social, como son los áfidos, las hormigas o las termitas.
El parasitismo es un proceso por el cual una especie amplía su capacidad de supervivencia utilizando a otras especies para que cubran sus necesidades básicas y vitales, que no tienen por que referirse necesariamente a cuestiones nutricionales, y pueden cubrir funciones como la dispersión de propágulos o ventajas para la reproducción de la especie parásita, etc. Las especies explotadas normalmente no obtienen un beneficio por los servicios prestados, y se ven generalmente perjudicadas por la relación, viendo menoscabada su viabilidad.
La especie que lleva a cabo el proceso se denomina parásito y la especie parasitada se llama hospedador o, más a menudo, huésped. Este último uso contraviene el que la palabra ha llegado a adquirir en el lenguaje común, donde suele significar el hospedado, pero está sólidamente establecido en el lenguaje biológico.
El parasitismo puede darse a lo largo de todas las fases de la vida de un organismo o sólo en periodos concretos de su vida. Una vez que el proceso supone una ventaja apreciable para la especie parásita, queda establecido mediante selección natural y suele ser un proceso irreversible que desemboca a lo largo de las generaciones en profundas transformaciones fisiológicas y morfológicas de tal especie.
Como todo parásito sigue siendo un organismo, puede verse convertido a su vez en hospedador de una tercera especie. Al parásito que parasita a otro parásito se le suele denominar hiperparásito. Razones de productividad ecológica limitan el número de niveles de parasitismo a unos pocos.
Muchos endoparásitos obtienen beneficio de los organismos huéspedes mediante mecanismos pasivos, como por ejemplo el nematodo, Ascaris lumbricoides un endoparásito que vive en el intestino de los seres humanos. Ascaris lumbricoides produce un gran número de huevos, que son transportados desde el tramo digestivo hasta el medio externo, dependiendo de los humanos el ser ingeridos en lugares que no tengan una buena salubridad. Los ectoparásitos (parásitos externos), a menudo tienen elaborados mecanismos y estrategias para encontrar organismos hospedadores. Algunas sanguijuelas acuáticas, por ejemplo, localizan organismos con sensores de movimiento y confirman su identidad registrando las sustancias químicas antes de fijarse a la piel.
Es muy común que los organismos huéspedes también hayan desarrollado mecanismos de defensa. Las plantas a menudo producen toxinas, por ejemplo, que desalientan a los hongos parásitos, a bacterias, así como también a los herbívoros. El sistema inmunológico de los vertebrados puede ser objetivo de la mayoría de los parásitos a través del contacto con fluidos corporales. Muchos parásitos, particularmente los microorganismos, se han adaptado evolutivamente a especies huéspedes en concreto; en tales interacciones las dos especies han evolucionado cada una por su lado dentro de una relación relativamente estable, que no mata al huésped de manera rápida -lo que también sería perjudicial para el parásito-. La mayor parte de los patógenos están destinados a convertirse evolutivamente en parásitos.
A veces, la filogenia (historia evolutiva) de los parásitos nos explica la de sus huéspedes. Por ejemplo, hay una disputa antigua acerca de si el parentesco de los flamencos, orden Phoenicopteriformes es mayor con las cigüeñas (orden Ciconiiformes) o con los patos (orden Anseriformes). Se encuentran parásitos comunes entre pelícanos y gansos como el piojo llamado Anaticola phoenicopteri (literalmente Anaticola significa “que habita sobre los patos”; y phoenicopteri quiere decir “de los flamencos”), lo que viene a responder al interrogante, ya que esto indica que los flamencos comparten un género de parásitos de piojos, (generalmente muy específicos para su hospedador) con los patos y los gansos, pero no con las cigüeñas. Es una prueba de una relación filogenética más íntima con las Anseriformes.
La estrecha correspondencia entre las evoluciones de parásitos y huéspedes tiene mucho que ver con la especificidad del parasitismo. Los parásitos son generalmente muy selectivos con respecto a sus hospedadores, llegando en un elevado porcentaje de casos a ser exclusivos de una especie. De hecho, no hay apenas especie de planta o animal de cierto tamaño, o incluso microscópica, que no cuente con algún parásito propio y no compartido. Esto, junto con el hecho de que algunos parásitos también puedan ser hospedadores de otros párásitos, hace que la proporción de parásitos en la biota global sea notablemente alta.
Interacción simbiótica de hormigas con áfidos parásitos sobre capullos de adelfa
En los grupos que evolucionan en el parasitismo es común que se produzca una fuerte simplificación o reducción orgánica, a veces tan drástica que hace sus afinidades irreconocibles. Se piensa por ejemplo que los mixosporidios, considerados tradicionalmente protistas parásitos, son en realidad formas muy reducidas de animales emparentados con los corales. Un ejemplo menos exagerado lo ofrece la pérdida de las alas en moscas parásitas del ganado, pérdida que representa una fase inicial de la misma trayectoria evolutiva que hizo derivar a las pulgas (orden Siphonaptera) precisamente de ciertas moscas (orden Diptera).